Las Claves para una Organización Vital

Eduardo Garza Cuéllar

La vitalidad es un atributo mucho más difícil de definir que de reconocer en las personas y en las organizaciones.shutterstock_160272059

Alguien vital contagia entusiasmo, está fuertemente conectado con la existencia, es comprometido, es energéticamente superavitario y nos invita naturalmente a emprender nuevos proyectos. En contraposición, una persona poco vital en la medida en que compartimos el tiempo con ella, “nos roba energía” de una manera que tampoco es fácil de explicar racionalmente.

Una organización vital, por su parte, atrae e inspira a sus colaboradores como a sus clientes y a la comunidad; es además, capaz de reinventarse y de interactuar de manera sana, dinámica y sustentable con el entorno. De ahí la importancia de descubrir y activar las claves que activan la vitalidad tanto a nivel personal como organizacional.

¿Cuáles son dichas claves de acceso? ¿Cómo activarlas?

En el ámbito personal resaltan competencias como la de reconstruir narrativamente la historia personal y disponer de un proyecto de vida; pero en el ámbito organizacional cuentan la capacidad de innovación, la orientación ética, la capacidad de establecer vínculos significativos con los demás y la de construir comunidades laborales efectivas.

El desarrollo de estas competencias es para quienes comparten la vocación de transformar la cultura, de esta forma el carácter de una organización se transforma tarde o temprano en una necesidad apremiante.

La experiencia sugiere que en el desarrollo de estas competencias críticas, la acción de una comunidad de shutterstock_192525524aprendizaje debidamente guiada y acompañada es un factor clave de éxito; en todo caso, transitar una aventura de aprendizaje diseñada con este criterio promete ser en sí, transformador y significativo.

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